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Usulután

  • Categoría: Usulután
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Departamento: Usulután. Título de Ciudad: 10 de Marzo de 1827

Topónimo: Su nombre es de franca estructura pipilnáhuat, pues proviene de las voces usulut, corrupción de ucelut, ocelote, tigrillo; y tan, ciudad, sufijo de lugar. Su etimología es, por consiguiente, "la ciudad de los ocelotes", lo que revela que el ocelot era el totem de la tribu que habitaba en esa población en los tiempos indianos.

Ubicación: 13°20'45.43"N, 88°25'53.93"W. googlemapsGoogle maps googleearth Google Earth

Orígenes y etimología

En la época precolombina Usulután era una de las poblaciones más importantes del actual territorio salvadoreño. Fundado varias centurias antes de la conquista castellana por tribus lencas, ese pueblo fue conquistado y en parte sometido por guerreros yaquis o pipiles hacia el siglo xv.    Esto explica por qué, no obstante que en Usulután se hablaba el idioma poton, su nombre es de franca estructura pipilnáhuat, pues proviene de las voces usulut, corrupción de ucelut, ocelote, tigrillo; y tan, ciudad, sufijo de lugar. Su etimología es, por consiguiente, "la ciudad de los ocelotes", lo que revela que el ocelot era el totem de la tribu que habitaba en esa población en los tiempos indianos.

Historial colonial

Existe la creencia de que Usulután ocupó antiguamente el paraje denominado "Iglesia Vieja", cantón del actual municipio de San Dionisio;  pero tal creencia carece de fundamento, porque no se indica el motivo de la mutación y porque consta, en documentos coloniales, que esta población jamás ha cambiado de sitio. Afines de 1529 los usulutecos Combatieron ferozmente contra las huestes españolas que comandaba el capitán Diego de Rojas: primero, en la margen izquierda del río Lempa.. con el fin de impedir la travesía del ejército conquistador europeo, constituido de 60 soldados y un contingente de indios auxiliares mexicanos; y luego, fortificados en un peñol, cuyo sitio duró cerca de un mes, tiempo durante el cual sitiados y sitiadores se disputaron bravamente los laureles de la victoria. Capturado el capitán Rojas por el capitán Martín Estete, temible Agente de Pedrarias Dávila, gobernador de Tierra Firme, los usulutecos Lograron mantener por más tiempo su libertad e independencia. En1539 Y40 los usulutecos hostigaron al Adelantado don Pedro de Alvarado, quien en esa época construyó en la bahía de Xiriualtique (hoy de Jiquilisco), parte de la gran armada con la que pensaba conquistarlas lejanas y fabulosas islas de las Especiarías (Islas Molucas). En1550 Usulután tenía unos 2,200 habitantes. En el año de 1553 don Diego de liolguín -hijo o nieto del primer alcalde de San Salvador-, fue encomendado para que consumara la pacificación de Usulután y pueblos indianos comarcanos. Por Cédula Real de 18 de julio de 1560, el Rey don Felipe 11se dio por informado de que, en años anteriores, el alcalde mayor de Usulután se había dado jurisdicción sobre la villa de San Miguel, a causa de que en esta colonia española no existía Un funcionario de tal categoría. Ordenó Su Majestad que, en lo sucesivo, San Miguel se gobernara por sí sola, por medio de sus alcaldes ordinarios. Usulután fue visitado el 14 de mayo de 1586 por el padre Comisario dela Orden de N.S.P. San Francisco Fray Alonso Ponce, quien atestigua que en Usulutan los indios hablaban el idioma poton, o sea, que eran de Origen lenca. En el año de 1682 los piratas ingleses saquearon e incendiaron este Floreciente pueblo, por cuyo motivo las autoridades españolas organizaron hay un batallón de milicianos. En1740, según el alcalde mayor de San Salvador don Manuel de Gálvez Corral, Santa Catarina Usulután tenía 9 indios tributarios, o sea alrededor de 45 habitantes aborígenes, más 133 ladinos y mulatos, entre los cuales se escogían a los soldados de la compañía de milicianos destinada a resguardar la costa y a destacar vigías que, desde las alturas de Jucuarán, avizoraban el horizonte marítimo. Según el arzobispo don Pedro Cortés y Larraz, Usulután tenía en 1770unapoblación de 2,047 almas repartidas en 340 familias y era cabecera del curato o parroquia de su mismo nombre, que comprendía como anejosa las poblaciones de Santa María, Jiquilisco, Tecapa (hoy Alegría), Jucuapa, Chinameca y Lolotique, así como a diecisiete haciendas de alguna consideración, tales como las de Santa Elena y Umaña (hoy pueblos). "Es la tierra más llana, amena y fértil del Arzobispado -dice Cortés y Larraz-, y a esto atribuyo la escasez de indios y multitud de ladinos, pues ni éstos quieren vivir sino en tierras buenas, ni aquellos apetecen vivir si no en malas, en quebraduras de montes, en cerros y lugares escondidos". En ese año el curato de Usulután estaba administrado por el cura don Esteban Navarro, quien se auxiliaba de un coadjutor, el presbítero don Nicolás Andurain. "El Cura (Navarro, dice su Señoría Ilustrísima), hombre de más de cincuenta años, es hombre de poco talento y decidios, pues ni tiene iglesia sino un desdichado xacal (rancho) ha muchos años, en un pueblo tan numeroso como es Usulután; ni reserva o depósito del Santísimo ni aun Sagrario para tenerlo, de modo que desde este pueblo dío orden que inmediatamente se trabajara y dorara en la ciudad de San Miguel, ni cuidado alguno de que se dieran cuenta de Cofradías, ni de que hubiera libro de fábrica cuando casi todos son ladinos y con todas estas nulidades pidió ser Vicario foráneo". En Usulután no existía ni una sola escuela de primeras letras, pero sí un maestro ladino que enseñaba la doctrina cristiana en los días de trabajo y en los de fiesta antes de la misa. Agrega el arzobispo Cortés y Larraz, que en concepto del cura Navarro, "solamente los miserables indios son los ladrones, los malos y los. que no contribuyen con un medio a la Iglesia; ellos se acabarán presto, pues entre tantas (340 familias) sólo han quedado dos familias de indios naturales y se han avecindado como diez y ocho de forasteros para tener sus cabildos; todas las demás son de ladinos que los miran con oprobio". En 1786 la alcaldía mayor de San Salvador se convirtió en intendencia y uno de sus quince partidos tuvo por nombre y cabecera a Usulután, que se gobernó desde entonces por un teniente subdelegado. En 1804, en la hacienda de Gualache, el español don José Bias Murillo sembró por primera vez arbustos de  cafeto. El partido de Usulután comprendía en 1807 los pueblos de Usulután, Ereguayquín, Santa Elena, Santa María y Jiquilisco, 2 aldeas, 6 reducciones y 14 haciendas con 50 rancherías, siendo su población total de 6,116 habitantes, repartidos étnicamente de la siguiente manera: 76 españoles, 734 indígenas y 5,366 ladinos o mestizos. Desde 1803 era su teniente subdelegado don Juan de Nátera. En lo militar, Usulután era asiento de una compañía de milicias dependiente de San Miguel.

Proceso de la Independencia

Las ideas de independencia y patria, que desde la capital de la Intendencia promovía el ínclito doctor José Matías Delgado, encontraron un espíritu ardiente en el prócer usuluteco don Gregorio Melara, quien secundado por varios vecinos de los barrios "La Pulga" y "Cerro Colorado" depuso, el 17 de noviembre de 1811, al impopular juez real y teniente subdelegado don Ignacio Domínguez, en sustitución del cual los insurrecto s nombraron a don José Francisco Perdomo. En seguida, al grito de ¡mueran los chapetones!, los usulutecos saquearon las casas de los españoles Domingo Payés y José Bias Murillo; mas habiendo fracasado el ensayo autonomista en San Salvador, el prócer don Gregorio Melara purgó en las cárceles públicas de San Vicente de Austria el delito de querer ser ciudadano de una Patria libre, soberana e independiente. No obstante, ni la cárcel ni las privaciones a que fue sometido por algún tiempo, ni las amenazas, lograron domeñar el espíritu rebelde de este hijo predilecto de Usulután. Así, con el mismo entusiasmo y patriotismo, actuó en el segundo movimiento emancipador de enero de 1814, según se desprende del siguiente párrafo tomado de un comunicado que dirigió el corregidor intendente don José María Peinado al capitán general don José de Bustamante y Guerra: "Acabo de saber --dice-, que un tal Gregorio Melara, que se dice es amigo de (Juan Manuel) Rodríguez estaba aquí en los días de la revolución. La intentó en Usulután, para lo cual tenía bastante conmovido al pueblo, pero ya está preso". En efecto, Melara fue capturado el 26 de enero de 1814 y confinado a las ergástulas de Guatemala, de donde fue trasladado a las insalubres del castillo de Omoa, lugar donde murió víctima de la malaria.

Título de Villa

Alcanzada la independencia general y absoluta y organizadas las autoridades de la República como las del Estado de El Salvador, vióse la conveniencia de otorgar al pueblo de Usulután el título inmediato superior. Con fecha 10 de marzo de 1827, la Asamblea Ordinaria del Estado emitió el correspondiente Decreto Legislativo: "Se concede al pueblo de Usulután --dice dicho documento- el título de villa, conque 'Se le denominará en lo sucesivo". En julio y octubre de 1828, en plena guerra civil o contienda armada, la joven villa fue ocupada por tropas federales enviadas a la región ultra-lempina oriental, con el objeto de impedir la marcha del general Francisco Morazán hacia San Salvador. Las perspectivas de un mayor progreso para Usulután se hicieron evidentes cuando, por Ley de 8 de junio de 1829, se acordó habilitar en la bahía del Espíritu Santo el Puerto del Triunfo de los Libres; mas todos los intentos hechos por convertir en realidad este mandato legislativo fracasaron en aquella época azarosa de nuestra historia. El 8 de abril de 1855 la floreciente villa fue escenario de un hecho trágico: el alcalde municipal don Rafael Bermúdez y su secretario don Ignacio Ramírez fueron asesinados por un grupo de malhechores, viles instrumentos de los obscuros designios del cura Juan Bravo, de origen nicaragüense.

Título de Ciudad

Durante la administración del ínclito capitán general don Gerardo Barrios, la villa de Usulután había alcanzado progresos notables, tanto en lo material como en lo moral y espiritual, siendo la segunda población en importancia en el extenso departamento de San Miguel. La magnitud de su población, el grado de cultura y de civilización alcanzado, su situación topográfica, etc., permitían considerar que dentro de poco sería una de las principales de la República. Todo ello contribuyó para que, por Acuerdo Legislativo de 6 de febrero de 1860, se otorgara a esta población el título de ciudad.

Cabecera departamental

Por Decreto de 22 de junio de 1865, el Ejecutivo que presidía el licenciado don Francisco Dueñas constituyó el Departamento de Usulután, desmembrado del de San Miguel, designándose a la ciudad de Usulután como cabecera departamental. En 1890 la ciudad de Usulután tenía 6,856 habitantes.

Sucesos posteriores

Por Ley del 12 de marzo de 1890, Usulután perdió el cantón de San Buenita, que se erigió en pueblo con el nombre de Ozatlán. Ello de enero de 1905, a iniciativa del doctor Federico Penado y del cura Pedro Poch, con la ayuda pecuniaria del vecindario y bajo la dirección gratuita del arquitecto don Félix Aguirre, se comenzó a edificar el Hospital de esta ciudad. La obra, en total, costó alrededor de 17,000 pesos. Con jurisdicción en todo el Departamento, por Decreto Legislativo de 24 de febrero de 1911, se creó en Usulután la "Segunda Oficina de la Propiedad Raíz e Hipotecas de la Sección de Oriente", que vino a llenar una necesidad apremiante. El área jurisdiccional de este municipio se vio agrandada con la incorporación de la hacienda "El Obrajuelo", por Ley del 12 de abril de 1912. Un año más tarde, por Decreto Legislativo de 15 de mayo de 1913, sus cantones denominados Madre Sal, Corral de Mulas, Puerto Grande, Chaguantique, Espíritu Santo, Botadero, El Sitio y La Rana, se le desmembraron para constituir el municipio de Puerto de El Triunfo. El siguiente año, por Ley de 26 de mayo de 1914, se le incorporó el cantón de Puerto Grande, pero perdió a favor de Puerto de El Triunfo los cantones de San Francisco y San Dionisio.

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