Menu

Logo del Gobierno de El Salvador

A+ A A-

Agua potable y saneamiento para el Buen Vivir en San Pablo Tacachico

CNgoGw-UsAEsyf0.jpg

El Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local –FISDL-,  la municipalidad de San Pablo Tacachico y las familias de la colonia Las Delicias realizaron el acto de colocación de primera piedra de las obras para la introducción de agua potable y saneamiento, ubicada en el cantón Mogotes.

Alrededor de 938 personas, de las cuales 500 son niñas y niños, gozarán del derecho al agua con la construcción de la obra que requerirá una inversión de USD$683,037, provenientes del Fondo de Agua y Saneamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo-AECID-, así como de una contrapartida de la municipalidad.

El sistema constará de estación de bombeo, caseta de cloración, sistema de desinfección con bomba dosificadora, árbol de descarga, línea de impelencia, red de distribución, suministro e instalación de válvulas de control, construcción de dos pasos aéreos de 40 metros de longitud, construcción de 236 acometidas domiciliares que incluye caja y micro medidor, así como la construcción de 236 bio jardineras. 

Hasta la fecha, las y los habitantes de la colonia Las Delicias han sufrido durante años al consumir agua de mala calidad que provoca problemas de salud, principalmente en los segmentos más vulnerables, como son niñas, niños y personas adultas mayores. 

Durante el evento, la presidenta del FISDL, Gladis de Serpas, hizo una solicitud a las y los presentes: “desde ya les invito a que hagamos un uso responsable del vital líquido, a cuidar la fuente de agua, no talar los árboles, no tirar basura en los ríos, sigamos las instrucciones para el mantenimiento de los sistemas de saneamiento, es una tarea que todos y todas debemos realizar para garantizar que las presentes y futuras generaciones tengan acceso al agua, así como ustedes pronto lo tendrán”.

FISDL en San Pablo Tacachico

Como parte de la apuesta integral por mejorar la calidad de vida de las familias, el FISDL ha desarrollado diferentes proyectos de infraestructura a través de los cuales en San Pablo Tacachico se ha invertido USD $325,858, en el marco del Proyecto para el Fortalecimiento de los Gobiernos Locales –PFGL-, que sumado a la inversión en agua potable y saneamiento totalizan USD $835,564.

Leer más...

María Ana Andrade

12-maria-ana-andrade

“Ingresé en 1994, era la única plaza que existía, cuando llegué, sólo había un pabellón con cinco salones y los baños eran de fosa;  lo preocupante, era en el tiempo de invierno,  los techos estaban dañados y el agua entraba por todos lados. A esto,  se sumaba la cantidad de barro que entrabamos a las aulas”. Comenta María Ana Andrade, directora del Centro Escolar.

Esta unionense de ojos zarcos (verdes con amarillo), relata: “Tenía que caminar mucho, viajaba todos los domingos a la comunidad y nos acomodábamos en diferentes viviendas - todavía es así- para no viajar todos los días”. 

Entre sollozos, a la directora se le escapa una risa pícara, como queriendo despejar de su garganta una historia que para los oídos de aquellos  ajenos a la comunidad- visitantes-  puede ser un delito o un impulso de amor producto del encanto del valle de los morros.

Con un poco de timidez y sigilo, logró despejar su garganta para decir: “Aquí encontré mi primer amor, en la casa donde me dieron abrigo al venir por primera vez.  El Tránsito me atrapó, tengo catorce años de casada y dos hijos. Este es mi hogar, por eso amo a la gente de este cantón y me preocupo cuando faltan cosas para mejorar la educación”.

A lo que secunda: “Por el momento, tenemos hasta noveno grado, ya son 10 promociones las que hemos graduado. Pero de esta población estudiantil, sólo una persona sale a estudiar bachillerato, el resto se quedan para sembrar sandía o hacer la milpa. En el caso de las niñas, se queda para ser mamás o se van como domésticas a las zonas urbanas”.

De pronto  los  ojos de la directora se convierten en mares; no es para menos, la mayoría de las jóvenes que cursan su noveno grado rondan los 15 o 16 años, sin esperanza de mejorar los niveles de vida y su única formación académica queda en el olvido al convertirse en amas de casa. Por no tener otra cosa que hacer.

“Entre mayor educación tengamos,  mejores oportunidades tendrán las personas de este cantón para salir de la pobreza, en espacial para las niñas.  Por eso hago un llamado a todas las autoridades, para que puedan apoyarnos con la construcción del bachillerato, carecemos de este derecho a la educación, porque tenemos espacio para hacerlo y el personal para atenderlo”. Puntualiza, esta fémina de 37 años y profesora en Ciencia Sociales, graduada de la Universidad de El Salvador.

Leer más...

Cindy Tejada

11-cindy-tejada

Antes de iniciar el relato de Cindy Tejada, una joven visionaria del cantón El Tránsito del municipio de San Pablo Tacachico, le pedí el consentimiento para exponer su experiencia. Donde ella, por ser menor de edad, me autorizó de forma oral publicar su historia. Narrativa que muestra cómo la pobreza  podría superarse, si aprendemos a escuchar a las personas más necesitadas. 

“Yo soy mala para las matemáticas, pero tengo algo bien claro, cuando sea grande quiero ser Doctora, para ayudarle a las personas de mi cantón. Porque el conocimiento que uno tiene, debe ser aprovecharlo al máximo para servir a los demás”.  Cuenta, Cindy, estudiante del noveno grado, con metro y medio de estatura y dueña de una cabellera lacia color madera.

Esta lozana tacachiquense que ronda los 16 años, es más despierta que  una joven de la urbe –más viva, como es el decir popular-, a su corta edad, ya tiene lauros a nivel académico, sólo diplomas al mérito posee; no es para menos, siempre ha obtenido  el primer lugar en su escuela. Conquistas que ha colocado en  la pared de honor de su hogar, elaborada por varias barras de bambú, unas láminas corroídas y maniatadas con alambre.

Sin embargo, la abundancia de sus logros compite con el exceso de necesidades. Ella y su familia, sobreviven de lo poco que su madre lleva al hogar, que está compuesto por ocho personas (tres hermanas más y tres hermanos). El padre, un agricultor que se encuentra ausente de las necesidades básicas de la casa.

A esta precariedad, se le suma las obligaciones de lavar y preparar los alimentos de su estirpe, quienes desde que están en Parvularia ocupan los primeros lugares. En especial a las pequeñas, que son adiestradas en la torteada- echar tortillas-.

Faenas como éstas,  no son las ideales para el desarrollo de la niñez, porque ellas y ellos tienen  el Derecho a la Educación, Salud y al juego; lamentablemente, en El Tránsito son  desplazados por la misma necesidad. 

Leer más...

María Imelda Aldana Lemus

9-maria-imelda-aldana-lemus

Tuve que pedirle el consentimiento jurado a María Imelda Aldana Lemus, para contar su historia, ella vive a unos 150 metros del Centro Escolar y frente a la cancha de fútbol. Es la tercera descendiente de Ana, madre de seis, quien tuvo que sustentar su relato debido que esta joven es de poca habla.

“Quiero ser profesora de Ciencias, para enseñarles a cuidar nuestro medio ambiente, en especial a los grandes, entiende con una vez que se les explique. Con niños no, cuesta mucho,  no hacen caso y  no tengo paciencia”. Comenta María, quien cumplirá sus 16 años en noviembre.

Opinión que refuerza Ana, su progenitora: “Ella es buena para la estudiada, pero me siento mal por las ilusiones que tiene, nosotros somos pobres y no tenemos para el gasto. Imagínese, no tenemos familia en Tacachico para la quedada- pupilaje-, peor para darle dos dólares diarios de pasaje y a esto, hay que sumarle la comida”

Y prosigue esta cuarentona: “No puedo leer, mis padres no me pusieron y no puedo dejar a mis hijos así. Sin embargo, la pobreza es grande, prestamos para sacar las tres semillitas de maíz y unas de frijol. Con lo poquito que cosechamos… sobrevivimos el año”

La familia Aldana Lemus, presta alrededor de mil dólares, con estos: arrendan la tierra, compran las semillas, fertilizantes y plaguicidas. Cuando cosechan, venden el 70% de la productividad para pagar el interés y la parte del préstamo. Es decir, quedan adeudados para la próxima temporada.

No obstante, la escasez de fondos no es impedimento para que baje la autoestima de María. De pronto, rompe el silencio, tras un vistazo a la cancha de fútbol, comenta: “Soy delantera, hace poco le metimos cuatro goles a un equipo y nos sentimos orgullosas”.

Continúa: “A veces no me prestan los tacos para jugar y tengo que ir en tenis, nos ponemos de acuerdo con el equipo de niñas para ir todas igual.  El problema, es que sólo tengo un par de tenis y si los rompo… no tengo para comprar”

Encuentro futbolístico que dura solo una hora - de tres a cuatro de la tarde - dos veces a la semana y que suspende por las obligaciones que tiene en su hogar. Ella, al igual que Cindy, tiene que lavar la ropa, tortear, hacer el aseo y la comida para toda la familia.

Como María es hábil para cocinar e interpreta su realidad tal como está,  dos de sus grandes aspiraciones al terminar el noveno grado son: “Como no puedo seguir estudiando, quiero trabajar en una casa para cuidar niños, para ayudarle a mi mamá con los gastos de la casa o viajar a Tacachico para poder trabajar en un comedor. Ya preparo  carne asada, pollo, arroz frito, carne de tunco y puedo echar bien las tortillas”.

Continúa: “No puedo llegar a más en mi escuela,  a menos que el Presidente nos ayude con el bachillerato, que se haga la voluntad de Dios y de paso que nos compre  unas computadoras, sólo dos tenemos y se apagan rapidito, no sirve y están muy viejas”.

María y Cindy, son las jóvenes más destacadas del Centro Escolar El Tránsito del municipio de San Pablo Tacachico. Así como ellas, existen más historias que se encuentran al hurgar en  el valle de morros, llenas de necesidades y deseos de superación.  A lo mejor, el futuro de  las  121 familias de este recóndito lugar de El Salvador, puedan superar la pobreza por medio de la educación.

Con la ampliación de esta escuela, ya dimos un paso enorme a nivel interinstitucional por el desarrollo del linaje Quiché. Sin embargo, hay retos que cumplir dentro de este proceso de enseñanza aprendizaje.

Desafíos  para el Alcalde Arístides Alvarado  en gestionar un bachillerato y para el Gobierno en buscar alternativas entre todas sus instancias para que puedan  suplir este tipo de necesidades en este recóndito lugar donde las esmeraldas brotan de los árboles y desde el seno de la comunidad.

Leer más...
Suscríbase a este Feed RSS

Oficina Santa Elena

Boulevard Orden de Malta, #470. Urbanización Santa Elena, Antiguo Cuscatlán, La Libertad.
Tel. (503) 2133-1207. Ver mapa de ubicación

Oficina San Jacinto

10a. Avenida Sur y Calle México, Barrio San Jacinto, San Salvador.
Tel.: (503) 2133-1200. Ver mapa de ubicación
Escríbanos un mensaje